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Eppur si muove

"Eppur si muove"(y sin embargo se mueve), es una frase apócrifa que se le atribuye a Galileo, luego de abjurar del heliocentrismo. Este espacio, pretende desafiar las creencias arraigadas y promover el pensamiento crítico en medio de una sociedad que avanza orgullosamente hacia la ignorancia.

Sobre la imposibilidad de la precognición y los sueños proféticos

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Seguramente alguna vez escuchó (si de hecho no lo experimentó usted mismo) que alguien soñó una situación que luego se terminó cumpliendo al pie de la letra o al menos un número considerable de los componentes de dicho sueño. De la misma manera, ante algún suceso que puede haber dejado una marca en sus vidas, en ocasiones ocurre que algunas personas imploran haber visto dicho episodio tiempo atrás en forma de imagen en blanco y negro. Los defensores de estos fenómenos considerados de índole parapsicológica sostienen que son capacidades que exceden la voluntad de quienes lo vivieron, y la asocian con una supuesta habilidad espiritual.

Es frecuente que tras una tragedia que toma renombre internacional, tomen repercusiones mediáticas algunos testimonios familiares o amigos de las personas involucradas en el infortunio, quienes aseguran haber experimentado alguno de estos fenómenos donde se vaticinaba la desventura. Todo esto combinado con multiplicidad de otros factores, como puede ser la apofenia, que es un fenómeno mental donde se terminan viendo patrones o conexiones detrás de sucesos completamente inconexos, como creer que sentirse mal y no encontrar el pasaporte es una señal divina o del más allá para evitar subirse al  avión, entre muchos otros ejemplos.

Sin embargo, ¿Existe alguna posibilidad de que dichos fenómenos ocurran? En este pequeño ensayo intentaré demostrar desde diferentes vías, el porqué considero que dicho fenómeno es directamente  imposible, abordándolo desde 4 tópicos diferentes: (1)no se tienen en cuenta la naturaleza de la memoria, (2)presupone un dualismo psicofísico, (3) viola la ley de conservación de la energía, y (4) propone una explicación paranormal a fenómenos que tienen explicaciones materialistas.

Al escribir esto soy consciente que quienes digan haber experimentado este tipo de fenómenos, difícilmente tengan disposición a escuchar explicaciones que demuestran que no hay nada mágico tras ellos, por lo que es más que probable que aleguen excepciones infundadas para su caso particular, arguyendo que lo que ellos experimentaron es mucho más complejo o que tiene elementos que no pueden explicarse. En lógica este razonamiento se conoce como falacia del embudo.

Los recuerdos no son reflejo de la realidad

Elizabeth Loftus, la investigadora sobre la memoria más importante que tenemos hasta el momento en psicología experimental, sostiene contrariamente a la creencia popular  que la memoria humana  es reconstructiva, es decir que ante la evocación de un recuerdo, este siempre se está reeditando. Desde las investigaciones de Loftus, podemos decir en términos generales que las personas crean su pasado con la información que permanece en la memoria, su conocimiento global, y las demandas sociales de la situación de recuperación de dichos recuerdos[1]. Parafraseando a la autora, “los recuerdos no funcionan como una videograbadora sino más bien como una entrada de Wikipedia:  cada vez que se accede  a la misma nos encontramos con que se han suprimido algunos elementos y se han añadido otros nuevos”[2]. Por consiguiente, los recuerdos suelen tener al menos un pequeño error en su reconstrucción y ocasionalmente algunos errores muy pronunciados[1].

Estos aportes, que  desde luego tienen implicaciones en un sinnúmero de campos, deben de invitarnos a mirar desde una óptica escéptica cada vez que alguien dice haber experimentado alguna de estas experiencias. Como ya detallé en un post anterior, los testimonios personas no son evidencia para validar nada, ni mucho menos si entendemos que la memoria está repleta de sesgos que modifican continuamente nuestros recuerdos, muchas veces en favor de intereses o necesidades propias.

Presupone una concepción dualista entre mente y cerebro

El dualismo es una postura que data de tiempos anteriores a la revolución neolítica, pero que todavía se conserva bien asentada en la cultura popular, sobre todo de manera tácita. Esta postura sostiene la escisión entre cuerpo(o cerebro) y mente, y además comprende a esta segunda como una entidad inmaterial de otro orden. El término mente fue una expresión que representó una secularización paulatina de sus primeras denominaciones, como lo fueron alma o anima  para referirse a la parte de de esta última que se encargaba del raciocinio.[3] Todavía hoy vemos esta reminiscencia en la sabiduría popular cada vez que escuchamos expresiones del tipo “me leyó la mente”, “tengo un dolor en mi cuerpo”, “lo tengo guardado en mi mente”, etc. Hoy en día es difícil encontrar a alguien que dude de la existencia de la mente, y si bien este es un debate que todavía no está zanjada, y son varios investigadores los que creen que el estudio del cerebro irá dejando de lado a concepciones como los estados mentales,ya que no creen en su existencia, i.e. reduccionismo eliminativo, hay muchos otros que sí sostienen la idea de estados mentales (o sucesos o expresiones) como estados de la actividad del sistema nervioso central, i.e. materialismo emergentista. Algunos autores como Thompson o Lilienfeld, denominan a este último como reduccionismo constitutivo[5][6]. En este último caso, sólo es posible hablar de mente si la entendemos en última instancia como consecuencia(o emergencia) de la actividad del sistema nervioso central[4][5].

Solo por traer algunos ejemplos para dejar en claro que el dualismo es insostenible, podemos decir que se han detectado componentes genéticos involucrados en desórdenes y patologías consideradas mentales. Esto nos hace ver que hay componentes biológicos(celulares) que están siendo transmitidos hacia los estados mentales, es decir desde moléculas de ADN. También sabemos de la influencia de componente metabólicos y hormonales en nuestros estados anímicos[4]. Todo esto no puede ser comprendido en una visión inmaterial de la mente, pero sí es convergente con la noción de lo mental como estados, sucesos o procesos que son consecuencia de la actividad neural. Como se ve, la postura dualista no es compatible con la investigación científica pero es una posición que conviene siempre a los creyentes en lo paranormal porque hace plausibles los fenómenos parapsicológicos en los que creen.

Esta concepción de la mente inmaterial es compartida-al menos implícitamente-por la mayoría de personas religiosas, parapsicólogos y esotéricos, puesto que le da una naturaleza a dicho concepto por el que pueden efectuarse cualquiera de los fenómenos en los que creen. Es gracias a la concepción de una mente inmaterial, que pueden pensarse ideas como recibir o mandar información a otra mente, que esta puede hacer mover objetos,  ser poseída por algún demonio, o migrar a otro cuerpo cuando este haya perecido. Como se ve, la posición dualista no peca de inocente para quienes creen en ella. Como dice el filósofo de la ciencia Mario Bunge[4]:

El dualismo no es una teoría científica sino un dogma ideológico

 

DCF 1.0

Viola la ley de conservación de la energía

Sabemos que la energía no se crea ni se destruye, sino que se transforma. Al igual que los problemas del dualismo, la idea de las experiencias precognitivas y de los sueños proféticos, suponen que habría un contenido de misteriosa naturaleza que interactúa con la mente(inmaterial) dando así lugar a premoniciones para un futuro cercano. La energía es una propiedad que tienen todas las cosas concretas. El problema es que, tanto dicha concepción mental como el contenido de esos sueños o recuerdos, son ante todo inmateriales, por lo que no podrían interactuar con la materia. Sin embargo, estos elementos  son el contenido mismo de dichas fenómenos paranormales, lo que supone que una entidad inmaterial misteriosamente intervendría con la materia; esto debería generar energía. De la  misma manera, si la materia(cerebro) interactuara con la mente inmaterial o con el contenido de dichas premoniciones, se estaría eliminando energía[4]. Sin embargo sabemos que la materia no se crea ni se destruye, sino que se transforma, lo cual dichos fenómenos estarían violando la ley de conservación de la energía y por consiguiente, al primer principio de la termodinámica. Como se puede ver, es físicamente imposible que dicho fenómeno exista.

Se atribuyen explicaciones paranormales a nociones que pueden explicarse de manera materialista

Es muy común que ante situaciones que se cuentan entre quienes haber pasado por algún sueño profético o premonición, nos preguntemos ante la aparente inverosimilitud que presenta dicha coincidencia, arguyendo que es completamente improbable que ocurra dicho fenómeno de manera casual. Ahora bien, el excéntrico matemático John Allen Paulos nos dice,  ¿Cómo sabemos que esto era verdaderamente improbable? En su libro El hombre anumérico, plantea que el desconocimiento por parte de la gente común de cuestiones básicas como la matemática y de la lógica, nos hace más propensos a creer o inventar explicaciones mágicas a sucesos que en realidad no tienen no tienen nada descabellado, porque nos parece implausible que estos se hayan efectuado, o mejor dicho, no entendemos cómo ocurrieron[7]. Paulos le dedicara una página y media  a este tópico, intentando un cálculo probabilístico en el que partirá suponiendo la probabilidad de 1 sobre 10.000 para describir la razón con la que un sueño coincide con una secuencia de hechos en la vida real. Ahora bien, podemos preguntarnos de dónde saca ese número:

Como no se tienen datos reales sobre este (pseudo)fenómeno para hacer un cálculo de probabilidades subjetivas, toma un número lo suficientemente grande para denotar que es un hecho muy poco frecuente. En base a este número inicial, deducimos que la probabilidad de no tener un sueño que coincida con una secuencia de hechos reales, es de 9999/10000. Supone además, de que la probabilidad de que un sueño coincida o no con lo vivido en el día, es independiente con la ocurrida en otro día. De manera que la probabilidad de no tener un sueño profético durante dos días, será de (9999/10000)(9999/10000). Por consiguiente, la probabilidad de no tener un sueño profético durante Ν días, será de (9999/10000)^Ν. La probabilidad de no tener un sueño profético en todo el año, será de:

(9999/10000)^365 =0,964.  

Es decir que partiendo sobre esta suposición de 1 cada 10000, la probabilidad de no tener un sueño profético sería del 0,974.

En porcentaje, el 96,4%  de la población

Ahora bien, bajo este supuesto el 96,4% de las personas no estarían teniendo ningún sueño profético a lo largo del año, pero el 3,6% de la población sí estaría teniendo al menos uno. Es decir que 3 de cada 100 personas,  estarían experimentando al menos una vez al año esta experiencia. Si tenemos en cuenta lo población de un país entero, estaríamos teniendo que cientos de miles de personas estarían experimentando al menos una vez dicha experiencia.

Para quienes renieguen de dicha suposición inicial, si incluso partiéramos sobre  un número excesivamente mayor, supongamos una millonésima parte, también estaríamos hablando que varios miles de personas las experimentarían.

Si hacemos los cálculos partiendo desde esta segunda suposición, el resultado sería que el 0,036% de las población lo estaría experimentando una vez al año. Si bien el resultado parece excesivamente pequeño, el cálculo para un país como Argentina con una población de 41 millones, nos da que casi 15 mil sujetos lo estarían experimentando, un número ligeramente superior para el caso de España, y casi 50 mil si lo calculamos para el total de la población para un país como México. Es obvio que esto es solo un cálculo, que nadie tiene un millón de sueños al año ni mucho menos,  y que quienes defienden este tipo de fenómenos dirán que esto no es aplicable arguyendo las típicas excepciones que hacen que su caso siempre sea “único”, pero lo que se intenta demostrar es que todo el tiempo están ocurriendo cosas que a priori parecen completamente improbables. De hecho, desde esta perspectiva, lo extraño sería que estas cosas no ocurrieran. En palabras del mismo Paulos[7]:

“No hace falta recurrir a ningún tipo de capacidades parapsicológicas; la frecuencia  con la que se dan los sueños aparentemente proféticos no necesitan explicación. En cambio sí que habría que buscar explicación en caso de que no ocurrieran”.

Por Ignacio Dutto


Referencias

[1]http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0272735898000415

[2]Loftus, Elizabeth. “La ficción de la memoria”https://youtu.be/zWevEbaZj3s?t=301

[3]Tomasini, Alejandro. “Conductismo y filosofía”

[4]Bunge, Mario. “El problema mente-cerebro: un enfoque psicobiológico”
ISBN 9788430911745

[5]Lilienfeld, Scott. “Escepticismo público hacia la psicología”pág. 19-21.

[6]Jairo Tamayo. “La relación cerebro-conducta ¿Hacia una nueva dualidad?”

[7]Paulos, John A.  “El hombre anumerico: analfabetismo matematico y sus consecuencias”. ISBN 8472231496

Islamofobia: El neologismo deshonesto e intencional desde lo políticamente correcto

En el título se pueden apreciar dos palabras que, para hacer más clara y directa mi crítica, definiré brevemente:  neologismo e islamofobia, siendo esta última la razón de la entrada. El primero, se refiere a la creación de una palabra o expresión a partir de términos existentes, e islamofobia hace referencia al neologismo particular creado a partir de los términos islam y fobia (islam es una palabra de origen árabe, y fobia deriva del término griego phobos, que significando miedo) que identifican las actitudes o sentimientos negativos hacia el Islam.

No cabe la menor duda que el Islam como religión organizada de naturaleza inflexible por sus inherentes dogmas e ideologías, en algunos casos  son una amenaza para occidente,e.g. Arabia Saudita). Ahora bien, un arma para combatir esto es el discurso y el debate. El problema comienza cuando en medio del debate se tilda indiferentemente de islamófobo  a cualquiera que emita crítica alguna hacia dicha religión.Un ejemplo claro es la controversia que ocurrió en el show de Bill Maher estando de invitados el neurocientífico Sam Harris y el actor Ben Affleck [1].

Un razonamiento aproximado de los que usan este término es el siguiente:

(1) Toda crítica al Islam es islamofobia

(2) Toda forma de racismo es mala

(3) La islamofobia es una forma de racismo

(4)Por (1) (2) y (3) la islamofobia es mala 

(5) Se deduce que una persona que critica al Islam es mala por relación de transitividad 

Esta táctica es usada deliberadamente para silenciar al oponente en efecto de que este último es llamado racista, sin irnos más lejos constituye una falacia de tipo ad hominem porque no estamos atacando el argumento de nuestro oponente sino su persona.

Además de dicha falacia, ¿qué otros problemas tiene este vocablo?

Si uno se posiciona desde una perspectiva etimológica para analizar la palabra, se puede observar que los términos son completamente erróneos en cuanto a su uso. Para ilustrar el siguiente punto voy a utilizar la definición de Islamofobia acorde a Wikipedia [2].

Islamofobia es un sentimiento de hostilidad hacia el Islam y, por extensión, hacia los musulmanes.

En principio se puede examinar que en esta definición en particular hay un error que es la extensión  “hacia los musulmanes”. Cuando uno critica al Islam se está criticando la idea del Islam (la doctrina, sus dogmas, etc.). La crítica no va dirigida hacia los creyentes per se y he aquí la deliberada elección para calificar a alguien de racista. El término podría aplicarse a una determinada religión si uno lo quisiere y no solo se limita particularmente al Islam.

Islamofobia además, no es un término rígido, sino una expresión plástica que se adapta a cualquier aseveración que pueda aparentar hostilidad, es decir, no tiene un uso bien definido.

Pero el fin último de esta defensa retórica no es solamente tratar de humillar al adversario sino simultáneamente escudar de prácticamente toda idea opositora o crítica hacia el Islam.

La propaganda P.C.

Este neologismo como vocablo tiene muchos defensores, entre ellos la Runnymede Trust, un “think tank” británico donde se estableció en 1996 la Comisión de Musulmanes Británicos e Islamofobia. En el año 1997 la comisión saco una publicación [3] en donde se detallan los “peligros y características de la islamofobia” en 16 puntos, ocho de los cuales se ven visiones del Islam “cerradas” y la otra mitad “abiertas”. 

Los siguientes puntos según el artículo corresponden a las visiones “cerradas”:

 

  1. La creencia de que el islam es un bloque monolítico, estático y refractario al cambio.
  2. La creencia de que el islam es radicalmente distinto de otras religiones y culturas, con las que no comparte valores y/o influencias.
  3. La consideración de que el islam es inferior a la cultura occidental: primitivo, irracional, bárbaro y sexista.
  4. La idea de que el islam es, per se, violento y hostil, propenso al racismo y al choque de civilizaciones.
  5. La idea de que en el islam la ideología política y la religión están íntimamente unidos.
  6. El rechazo global a las críticas a Occidente formuladas desde ámbitos musulmanes.
  7. La justificación de prácticas discriminatorias y excluyentes hacia los musulmanes.
  8.  La consideración de dicha hostilidad hacia los musulmanes como algo natural y habitual.

Respecto al primer punto, esta religión es un sistema de creencias dogmáticas, es decir, posee verdades aparentemente reveladas como principios innegables que no responden al cambio del tiempo, a saber, estáticos. En cuanto al segundo punto, el Islam se diferencia de las principales religiones monoteístas al poseer pronunciamientos legales (fatwas) y leyes específicas como, la Sharia. Ahora, hay una creencia entre la población de occidente que el problema con el Islam es que solamente hay creyentes moderados y extremistas, lo cual es un problema que termina marcando una falsa dicotomía; estaríamos diciendo que necesariamente sólo existen esos dos grupos. Esto nos llevaría a preguntarnos: ¿Qué cantidad de creencias afirmadas hace que un musulmán sea un extremista o un moderado?, ¿Quién dicta este número? Según una investigación[4] del Pew Research se determinó que hay una tendencia a que el musulmán de África sea más radical o “extremo” que la contraparte de Europa y Asia. Estas discrepancias marcan la idea de que no todos los musulmanes concuerdan en lo mismo en cuanto a creencias.

El tercer  y cuarto punto es pensamiento mágico: uno solamente debe investigar en los periódicos acerca del trato hacia los homosexuales, mujeres y otras religiones en regiones afines al Islam. Decir que el Islam no tiene dichas características es simplemente ignorar la realidad. En la mayoría de los países musulmanes la homosexualidad está prohibida y algunos todavía retienen la política de la pena de muerte[5]. En la última parte del cuarto punto se lee “propenso al racismo y al choque de civilizaciones. “, el Islam no constituye una raza es solo un conjunto de prácticas y creencias. Hay que ser bastante cobarde como para no admitir la naturaleza violenta de esta religión al decir que no es propensa al choque de civilizaciones, ya que la traducción literal del Islam y la más aceptada es sumisión o sometimiento a Dios[6].

Si aceptamos el quinto punto como verdadero estamos creyendo que no hay ninguna conexión con el Islam y el Estado Islámico o el Islamismo como ideología política, limpiando (por omisión) el nombre de esta religión. También estaríamos aceptando que el salafismo y el wahabismo no tienen ninguna conexión con esta religión, lo que es completamente absurdo ya que este movimiento tiene origen dentro de la cultura musulmana y como objetivo reformar el Islam para retomar los ideales originales.[7]  

En el sexto punto se habla de rechazo hacia las críticas que propone el Islam hacia la cultura de occidente. Ahora en el propio artículo no se mencionan cuales son dichas críticas. Básicamente en el punto siguiente pasa algo similar: al decir que hay “una justificación de prácticas discriminatorias y excluyentes hacia los musulmanes”, se está diciendo algo muy ambiguo y poco visible.

Y en el último punto uno tiene que preguntarse ¿quién está considerando que esta “hostilidad” sea un fenómeno natural y habitual?. Hay una suposición oculta en este enunciado: el hecho de que existe tal hostilidad hacia los musulmanes, no solo existe dicha suposición sino que también está el error por extensión mencionado anteriormente. No es que haya una hostilidad hacia el creyente per se sino que se critica a la religión en sí.

Hay que tener en consideración que lo que está permitiendo esta “defensa” es la idea y práctica de lo políticamente correcto, si se quiere entablar un debate racional y honesto y tratar de dar una solución al problema debemos estar dispuestos a escuchar todo punto de vista, inclusive si nosotros mismos percibimos a estos como ofensivos, en otras palabras, si queremos encontrar una solución a este problema debemos ser conscientes que podríamos escuchar algo que no nos agrade.

 

Por David Heymo


REFERENCIAS.

{1} https://www.youtube.com/watch?v=vln9D81eO60

{2} https://es.wikipedia.org/wiki/Islamofobia

{3} http://www.runnymedetrust.org/uploads/publications/pdfs/islamophobia.pdf

{4} http://www.pewforum.org/2013/04/30/the-worlds-muslims-religion-politics-society-beliefs-about-sharia/

{5}Informe de las leyes del mundo que afectan a gays, lesbianas y personas transgénero

{6} http://religionislamica.idoneos.com/368402/

{7} http://www.resumenmediooriente.org/2015/12/21/que-es-el-salafismo-y-el-wahabismo/  

La falacia del alegato especial dentro de las religiones

El alegato especial es un razonamiento falaz, por el cual las personas dicen portar cierta sensibilidad o conocimiento singular hacia una creencia, práctica  o doctrina, por lo que los otros no podrían comprenderla en profundidad, dejándolos incapaces de enhebrar crítica alguna. Con este razonamiento se pretende acallar el disenso o juicio con respecto a las mismas. Es a causa de este razonamiento que religiosos, supersticiosos, o practicantes de pseudociencias (magufos), suelen evitar cualquier crítica que venga desde argumentos lógicos o evidencia científica que las refute, ya que para ellos quién no haya pasado por cierto proceso o no pertenezca a dicho movimiento, no estaría capacitado para comprender ciertas aseveraciones exclusivas de su grupo. 

En esta primera entrada nos centraremos en los casos de estas falacias cometidas por religiosos en sus múltiples variantes. En otro post lo haremos con casos de pseudociencias. Anticipandome a la queja de los religiosos, aclaro que los ejemplos que daré de esta falacia pueden aplicarse a cualquier religión en el orbe. Sin embargo, por obvias razones los ejemplos que traeré para sustentarlas serán de las más habituales de occidente; si estaríamos en oriente, mis ejemplos vendrían del Islam, el budismo, el culto a Krishna, etc.

 

1) Si no eres religioso, no puedes criticar la religión
o los libros sagrados

Este sería un alegato especial de manual, y aunque no es el más utilizados, decidí ubicarlo al inicio para atender lo que puede ser la primer reacción del lector ante la nota:”¿Cómo se atreve un ateo a criticar algo que no practica?“. Es decir, sólo quienes pertenezcan a cierto grupo o hayan pasado por un proceso de conversión, pueden criticar una religión o al libro por el cual se fundamentan dichas creencias. Tampoco parecen tener demasiado esmero en cuestionar o analizar sus creencias, y menos en religiones donde se reconoce como virtud la obediencia ciega hacia los superiores.

2) Los tiempos de Dios no son los nuestros…
…Dios obra de maneras misteriosas

 Sin temor a equivocarme, este el argumento que más hemos escuchado por parte de los religiosos. Lo curioso es que cada creyente que lo enuncia, parece develar un misterio inaudito reservado a unos pocos, que no hemos escuchado jamás; es el ejemplo prototípico para hablar de falacias de alegato especial en la religión.

Siempre que alguien sufre una situación dolorosa y no encuentra respuesta aparente, apelar a un supuesto “plan de Dios”, por el cual debemos aceptar que Dios actua de formas que escapan de nuestro comprensión inmediata, es una forma pintoresca y banal de consuelo aledaño. Como plus, esto entorpece cualquier tipo de rebelión contra la figura divina, así como también con las mismas autoridades religiosas.

Peor aún es el caso de varias sectas cristianas y algunos movimientos dentro del catolicismo, que prometen “sanación emocional” mediante oración o ritos sagrados en donde Dios los sanará de sus traumas o problemas cuando lo considere apropiado. Dentro de estos sectores podremos encontrarnos a creyentes que desde décadas esperan la “cura del Señor“, que llegará cuando “Dios lo considere apropiado, puesto que solo El sabe cuando nosotros estaremos preparados“.  Además de la inútil aclaración de la ineficacia que tiene la oración, imposición de manos, misas, etc,. cabe aclarar que mediante este alegato especial se mantiene al practicante sumiso y entretenido en una práctica que no le permite solucionar sus problemas que de lo contrario sí podría trabajar de manera efectiva en tratamientos basados en la evidencia científica.

Este tipo de argumento incurre en una falacia de razonamiento circular o ad hoc, puesto que utilizan hipótesis con aseveraciones que se desprenden implícita o explícitamente desde donde se parte, para salvar las creencias de su refutación.

 

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El Señor actúa de maneras misteriosas

 

3­) Los ateos son en realidad creyentes heridos 

Este argumento pareciera ser un haz de espadas que todo creyente utiliza para referirse a quien no crea en el dios de turno. Esto podría entenderse desde la teoría de la disonancia cognitiva, de Leon Festinger: básicamente a un sujeto que fue adoctrinado religiosamente desde niño, le sera muy dificil concebir que haya personas en su entorno que digan no creer o directamente ni les interese la religión. Cuando una cognición o pensamiento va en contra de los valores o creencias que son relevantes para el individuo, el sujeto suele resolver esta disonancia de manera espontánea, adoptando un argumento que medie con dicha incongruencia. Su mismo entorno muchas veces le suele proporcionar la solución a la misma disonancia mediante un alegato especial: en realidad todos son creyentes, pero muchos están ofendidos con Dios-justo el suyo– y por eso lo niegan.

En el prólogo del libro de Alex McFarland “10 respuestas a los escépticos”,  Dinesh J. D’ Souza, quien es nada menos que el presidente del King’s College London y autor de “Lo grandioso del cristianismo”, nos cuenta un increíble e inédito secreto: 

teists ofendidos

El argumento es tan ridículo como irrefutable. Y es que la probabilidad de encontrar un mortal que en algún momento de su vida haya pasado por un momento doloroso, tiende a uno. ¿Cuales son las probabilidades de encontrar a un sujeto que al menos no haya experimentado una vez en su vida la muerte de un ser querido, una experiencia catastrófica o una situación traumática? No existe persona que no tenga heridas emocionales;todos pasamos por escenas dolorosas varias veces en la vida.

No solo eso, sino que da por hecho que todos nacemos creyendo en Dios, pero casualmente justo en el mismo en el que cree el señor D’ Souza, y no en tal vez alguno de las otras 10 mil deidades creadas por el hombre. Y como si fuera poco, establece una relación directa entre haber experimentado una herida emocional(A)y enojarse con el dios en que cree el autor(B), lo cual es además una falacia non sequitur.  De manera que todo el argumento es espantosamente demagogo.

Yo entiendo que haya gente que diga no creer en MonEsVol, pero en el fondo son personas que han experimentado un profundo enojo, angustia o situación de desamparo alguna vez en la vida, que los llevó a ofenderse con Él.

MonEsVol
The Flying Spaghetti Monster, de Sarah Pearson

4) Hacer lo que quiere Dios

Una de las tantas estrategias de los líderes religiosos consiste en exhortar a sus fieles con demagógicos discursos del estilo “¡Debemos hacer lo que Dios quiere, y no nuestra propia voluntad!”, “hay que aprender a discernir la voz del Eterno de la del demonio”; “Se debe llevar a cabo el plan divino y no el que quiere la carne o el mundo”. Pero estos peculiares itinerarios, se caracterizan por vastos discursos de sus pastores hablando del qué aunque jamás dignarse a contarles el cómo.

La página cristiana doctrinabiblica.org, en su entrada  “reconocer la voz de Dios”, nos cuenta mediante un verborrágico trance cómo es que debemos hacer para lograr discernir la voz de la divinidad en este mundo plagado de ruído. Para quienes quieran perder tiempo con la nota se percatarán que el autor cometió un imperceptible error, o un suspicaz olvido: hizo énfasis en enseñarnos cómo escuchar a Dios, pero no hizo otra cosa que explayar frases bíblicas interpretadas de manera parcial y arbitraria bajo la luz de dicha temática, así como utilizar alegorías de bajo presupuesto que nunca respondieron el cometido. Lo que perpetra el redactor no es más que un alegato especial como evasiva para nunca contarnos lo que promete.

Afortunadamente no siempre la divinidad opta por embrollarse tanto y sin más preámbulo lo hace de manera franca y espontánea.

 

5) Los sacerdotes/pastores/líderes son los más tentados por el demonio. Es por eso que de vez en cuando caen y cometen inmoralidades. 

Con este rebuscado argumento aspiran a exaltar la compasión ante actos de lo más inaceptables por parte de sus propios líderes religiosos (aunque curiosamente no para líderes de otras credos, que sí parecen moralmente pervertidos). Es doblemente vistoso, puesto que la primer reacción ante un caso de público conocimiento de pedofilia o estafa perpetuada por algún líder, suele ser que “todo es una conspiración mediática para destruir su Fe”. Con esto apelan a los ya manoseados masones, judíos, o la organización secreta de moda en foros de gente conspiranoica, que tendrían como plan destruir la Iglesia Católica (como si esta fuese la organización más relevante o de mayor influencia en la sociedad) o religión a la que pertenezca el creyente. Cuando las pruebas del delito son tan claras que tiran por la borda esta primer conspiración, dicha evasiva puede mutar mágicamente en un: nuestros pastores(líderes) son los más tentados por el demonio, y es por eso que a veces uno de ellos puede caer. No hay que juzgarlos, hay que ayudarlos.

Aquí el famoso sacerdote exorcista Gabriel Amorth decide que el demonio no hace posesión del cura pedófilo sino que solo lo tienta. Hay otro curioso alegato que  reza “el demonio nos conoce y nos tienta de acuerdo a nuestras propias debilidades”. No creo que nadie en en un estado normal padezca un atormentado deseo de mantener relaciones con un niño de 5 años.

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Fuera del ostensible cinismo que conlleva dicho pensamiento, cabe denotar que este pseudoargumento impide el replanteo de cualquier problema de fondo y eso es lo más peligroso. Si una persona padece una parafilia como la infantofilia o la pedofilia, debe de hacerse tratar. Si se la aísla en una abadía amparándose en el efecto de la oración, no se está lidiando con el problema y además se están burlando de las pobres víctimas.

6)Todos adoramos al mismo Dios, pero lo hacemos bajo diferentes nombres.

Este cliché es una excelente evasiva al momento de lidiar con la disonancia cognitiva que conlleva el hecho de creer en una divinidad única y universal, y ser consciente de vivir en un mundo donde existen miles de religiones diferentes.

Pero veamos. ¿Es este argumento realmente válido? Bajo este sofisma se elude pensar en aspectos fundamentales de los diferentes cultos:

(1) No todas las religiones se remiten a un solo dios, puesto que existen politeísmos
(2) Los monoteísmos tampoco son homogéneas, puesto existen muchas variantes:
♦ Teísmo: un dios creador y acompañante de dicha creación. Varias de las principales religiones del mundo son representantes de dicha visión (judaísmo, cristiano, islamismo, etc);
 ♦Deísmo: una divinidad que es creadora, pero que se desentiende completamente de su creación y por tanto niega la intervención de Dios en el mundo. Defendida por autores como Aristóteles, Platón, Hobbes, Kant, Voltaire, T. Jefferson entre muchos otros;
♦Panteísmos: “todo es Dios” o “Dios es la suma de las leyes del universo”. En algunos casos es casi un ateísmo encubierto, y por consiguiente una visión reconocida como herética por toda religión teísta. Tiene representantes como Giordano Bruno, Spinoza, T.de Chardin, Einstein.
(3) Dentro de los teístas, como la gran mayoría de las religiones, existe una interminable variedad de religiones con creencias, valores y prohibiciones de lo más elocuentes, que las hacen incompatibles unas con otras. 

Como bien se ve, es tan solo una frase que conviene repetir.

7) Sigue siendo ateo, ya te arrepentirás 

 Este portentoso argumento bajo sus múltiples formas: “son todos ateos hasta que su avión se está por estrellar“, “son ateos hasta que les diagnostican una enfermedad terminal“, etc., implica una serie de premisas que desarrollaré a continuación:

  1.  Similar al alegato anteriormente desarrollado, los ateos en realidad sí son creyentes.
  2. Estos creyentes, deciden llamarse ateos porque no quieren compromisos(o porque quieren pecar libremente, o la variante que usted haya escuchado)
  3. Estos ateos-creyentes, antes de morir o ante una enfermedad o situación límite se terminarán convirtiendo por miedo al castigo eterno (que también se lo da por hecho).

Más allá del argumento en sí, que ni merece mayor análisis puesto que es una falacia de petición de principio, no deja de llamar la atención el cuantioso miedo encubierto como factor sustancial detrás de este tipo de creencias.

 

Desde luego podrían enumerarse decenas de alegatos más, aunque me pareció que son estos los más usuales. Si usted quiere contarnos algún ejemplo más que haya tenido que escuchar, será bienvenido en los comentarios.

 

Por Ignacio Dutto

Varias de estas ideas fueron aportadas gracias a la colaboración de Juan Arredondo, Marita Blanco, Carlos Pose y David Heymo (escritor del blog).

Se agradecen sugerencias y correcciones a Nicolas Churchú (escritor del blog)

El calentamiento global es beneficioso, al menos para las empresas mineras

A muchos les sigue conviniendo el negacionismo del cambio climático

La Ciencia y sus Demonios

20091120_Coals_assault_on_human_healthDesde hace décadas una amalgama de asociaciones, lobbies, foros, creadores de opinión e incluso algunos científicos vienen dedicándose a negar el calentamiento global y a cuestionar la infinidad de publicaciones e informes científicos que avalan más allá de cualquier duda que el ser humano está alterando gravemente el clima del planeta. Es más, algunos de los más recalcitrantes de estos negacionistas han llegado incluso a defender las bondades del CO2 y ahora sabemos el porqué.

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Respuesta al video “Los problemas del Ateísmo” de Ricardo Pobierzym

Este escrito pretende hacer una crítica al tópico Los problemas del ateísmo desarrollado en el programa Disenso, que se  transmite por el canal de cable TLV1 que en esta ocasión tuvo como protagonistas al  doctor en filosofía Ricardo Pobierzym, junto a su colega Silvio Maresca.   

https://www.youtube.com/watch?v=lbUCQWS9J5s


En general, debo decir que la exposición me resultó un tanto decepcionante. Como ateo, esperaba encontrarme con argumentos sólidos que provoquen en mí el beneficio de la duda y pruebas convincentes, pero esto estuvo lejos de satisfacer mis expectativas. El mismo conductor en base a los comentarios que observó del video, aclaró en su cuenta de facebook que su intención fue mostrar las dificultades del ateísmo y muchos malinterpretaron el sentido del video como una inmediata demostración de la existencia de Dios.

Pobierzym comienza el programa  comentandole a su compañero que quiso ponerle a la charla el mismo nombre que tenía el libro de sus manos: Los problemas del ateísmo del tomista francés Claude Tresmontant, un filósofo y teólogo que intentará mantener su obra dentro de la tradición católica, aunque reivindicando autores como Teilhard de Chardin y Henri Bergson, así como seguir las líneas de los escolásticos Tomás de Aquino y Duns Escoto, entre otros.

Nota: de los fragmentos del video transcribiré los principales argumentos dichos, y dejaré de lado algunos fragmentos que considero fuera de tópico, o bien irrelevantes. Los resaltes en negrita y agregados en rojo son míos.

El conductor prosigue diciendo que Tresmontant intenta no pertenecer a un círculo estrecho, sino que juega con varias visiones, aunque siempre en una visión realista para luego adentrarse en el terreno de la ciencia.

Ricardo Pobierzym(P) prosigue y Silvio Maresca(M) interrumpe sosteniendo la importancia de la compatibilidad entre ciencia y religión. Luego dirá:  

Mín. 3:40

M: Yo tengo la opinión de que por lo menos desde cierto ángulo la ciencia moderna aumenta la enigmaticidad de lo real, no la hace desaparecer, sino que la aumenta. Porque al dejar de lado muchas visiones infantiles o supersticiosas para decirlo en términos iluministas, hace que lo real, el universo físico si querés, se vuelva mucho mas enigmatico. Por lo menos si somos medio kantianos sabemos que lo que se muestra es solo el fenómeno, lo que puede el hombre inferir a partir de la matemática. Se puede ver la ciencia moderna como que limpia, y al limpiar enigmatiza aún más(?). Otra cosa que has dicho muy bien, es el cientificismo positivista, que cree que lo que dice la ciencia es lo real. Digo solo en algunos casos, puesto que Magh, un positivista típico, creía que la ciencia en realidad se remite a los contenidos sensoriales

 

“Para los que somos kantianos sabemos que se muestra es tan solo el fenómeno” es un postulado  bastante arbitrario. De la misma forma podríamos sostener que los que adherimos a la filosofía de schopenhauer, sabemos que la ciencia solo se limita a estudiar la representación, pero no la voluntad  que trasciende las cosas; o que los que frecuentan el taoísmo saben que portamos la energía Qi a la que el conocimiento científico ignora; quienes deliren con  Jodorowsky, sostendrán que la comunidad científica no tiene en cuenta los milagrosos poderes del psicochamanismo, etc. Es un argumento de autoridad con el que Silvio Maresca pretende desestimar el realismo científico.

Cabe aclarar que el “cientificismo” es la postura que hoy en día suele usarse de manera peyorativa en los círculos humanísticos, puesto que lo ven como un grosero error de las ciencias duras queriendo incurrir en las cs. sociales. El cientificismo es la concepción que augura que la investigación científica es la mejor manera de acceder a un conocimiento factual preciso[1]. Y como todo conocimiento científico, siempre será perfectible(es decir, siempre podrán enriquecerse aún más, o mejorarse). 

Mín. 5:10

P: Mario Bunge es un claro exponente. Del cual se podría hacer un programa alguna vez.

M: Bueno, el es un neopositivista(?) pero de los de poco nivel. No es un wittgenstein, por ejemplo...

P: No, por favor.

 

La confusión que cometen, es una falacia de afirmación del consecuente:

Los positivistas son cientificistas
Mario Bunge es cientificista
———————————————
Bunge es positivista

Si bien  ya se lo aclaré a Ricardo Pobierzym en su cuenta de facebook ,quién cordialmente aceptó las aclaraciones, es curiosa la vehemencia con la que  los filósofos argentinos acusan a Bunge de ser positivista, demostrando con esto una notable desconocimiento hacia el autor.

Bunge ha criticado durante décadas el positivismo, por muchas razones:

  • Primero de todo, él es materialista emergentista, y esto es producto de una visión sistémica de la naturaleza(contraria al datismo de los positivistas, que es reduccionista).
  • Dice que los positivistas predican la antimetafísica, pero ratifican el fenomenismo, que es una metafísica subjetivista.
  • Critica el empirismo estricto, pues eso lleva al escepticismo absoluto.Para Bunge la ciencia no es solo empirista, sino que él hace una síntesis de empirismo y racionalismo.
  • Rechaza la escisión entre filosofía y ciencia de los positivistas.

Mín: 5-8

P: La ciencia surge como una depuración que realiza el cristianismo, como una crítica al paganismo que considera idolátrico. Ahí se da una primera desdivinización de un mundo de dioses sacrificiales. (...) Con esto a lo que quiero llegar es que los grandes científicos creían en Dios. Cuando digo grandes me refiero a un Galileo, Newton, Einstein. La mayoría han sido creyentes.

Esto tiene tantas aristas, que argumentar todo lo que se podría decir, requeriría prácticamente un post a parte.

  1. “La ciencia surge como una depuración que realiza el cristianismo como una crítica al paganismo que considera idolátrico. Ahí se da una primera desdivinización de un mundo de dioses sacrificiales”.

El primer inconveniente con el argumento del conductor, es que no define qué entiende por ciencia, siendo este no un problema historiográfico, sino  epistemológico. Como si fuera poco, no dice nunca cuáles fueron esos esfuerzos del cristianismo por esclarecer el conocimiento que se estaba corrompiendo a causa de las supersticiones consideradas heréticas ni en qué momento de la historia ocurrieron los susodichos. En todo caso, por obvias razones concluimos que estos intentos de ciencia se tienen que haber dado en un tiempo no mayor a los dos mil años del cristianismo.

 Los datos nos muestran que desde la antigüedad existieron en diversas sociedades manifestaciones más o menos desarrolladas de interés por comprender al mundo, que poco tienen que ver con lo religioso, pero menos con el cristianismo, que aún ni existía. Estas prácticas que pueden calificar de científicas, constituyeron premisas del surgimiento de la misma y están enmarcadas en el período que va desde mediados del primer milenio a.n.e. hasta las puertas de la revolución científica (siglo xv). Dichas premisas se dieron en países del Oriente Antiguo, como Egipto, Babilonia, la India y China[2]. Allí se acumularon y racionalizaron conocimientos empíricos sobre la naturaleza y la sociedad, surgiendo los comienzos de la astronomía, las matemáticas, la ética y la lógica.[2]

       2.  “Con esto a lo que quiero llegar es que los grandes científicos creían en Dios. Cuando digo grandes me refiero a un Galileo, Newton, Einstein. La mayoría han sido creyentes”.

Pienso que es cuanto menos un poco controversial nombrar a Galileo Galilei como ejemplo de creyente. Galileo fue perseguido por contradecir las escrituras y tuvo que retractarse de manera vergonzosa para implorar la misericordia del Santo Padre en 1633. Fue obligado a abjurar del heliocentrismo, a pesar de haberlo comprobado, habiendo refutado así el geocentrismo de Ptolomeo o el sistema del movimiento del universo de Tycho Brahe. A pesar de esto, la rama intelectual de la Iglesia encomendada por los jesuitas Christoph Scheiner y Orazio Grassi, se encargó de perseguirlo hasta su abjuración. Es decir, la Iglesia negó las pruebas, y no porque no las creyese(es evidencia, no necesita fe), sino porque esta  resultaba profundamente incómoda para sus creencias.

Frente a este nivel absoluto de irracionalidad, si el padre de la física, astronomía y ciencia moderna, haya tenido o no dudas sobre la existencia de un dios, no creemos que se hubiera animado a expresarlas. Los pocos que lo hicieron terminaron presos, exiliados, o quemados en la hoguera(como Giordano Bruno y Miguel Servet, entre muchos otros).

Galileo_before_the_Holy_Office
Galileo ante el Santo Oficio, por Joseph-Nicolas Robert-Fleury

  Con respecto a Newton, sabemos que fue profundamente creyente, a pesar que muchos ignoren que adhería al arrianismo[3], la herejía que negaba la santísima trinidad. De igual manera, no lo considero demasiado relevante, pero remitiendonos a estos dos casos y a los de los grandes pensadores previos al siglo de las luces(o de los siglos posteriores), hay un pequeño gran detalle: era mucho más probable en esa época creer en Dios, ya que se contaba con mucho menos información de la que tenemos ahora.

Esto no es un detalle menor: no es lo mismo que un científico en el Siglo XVII especule sobre la existencia de una entidad divina como la causa primera de las cosas, a que lo haga un científico a comienzos del Siglo XXI, teniendo teorías científicas con muchísima base empírica que nos permiten poder comprender la vida y el cosmos de una manera completamente diferente. Veamos algunos ejemplo de lo que me refiero:

♦   Hoy sabemos gracias a la física teórica, que el universo tiene una geometría general plana, indicándonos que la energía total del mismo es cero. ¿Y esto qué nos implica? Muchas cosas, pero para el tema que nos compete, significa que el universo no necesita de un creador. El astrofísico Neil Degrasse Tyson lo explica aquí:

https://www.youtube.com/watch?v=wAdLXCrtF3E

Y el físico teórico Lawrence Krauss, de manera más detalla:

 

♦   Gracias a las neurociencias, hoy conocemos los circuitos neurales por los cuales las personas tienen experiencias religiosas y experiencias de espiriteria [4][5], los neurotransmisores involucrados en los mismos[6], y las variaciones anatómicas asociadas a las creencias paranormales [4], entre muchas otras que se siguen estudiando.

♦    El avance de la investigación y la técnica, nos han permitido encontrar explicaciones científicas que hasta hace poco tiempo, solo solucionabamos a través de las creencias paranormales, como los denominados “milagros”: el prodigio de la licuefacción de San Jenaro[7], el sudario de Turín[8], estigmas cristianos o curaciones mágicas(sobre esto último he hablado en parte en una entrada anterior).

Con esto, quiero recalcar que la realidad por la que pasaron los grandes pensadores del renacimiento fue completamente diferente a la nuestra. Con una ostentosa ausencia de información, era mucho más plausible apelar a creencias paranormales o dioses para dar explicaciones a fenómenos que hoy en día conocemos en una enorme profundidad y precisión. Si bien no pude encontrar la cita, Lawrence Krauss le atribuye la siguiente frase a Steven Weinberg, uno de los científicos más importantes del siglo pasado: 

La ciencia no puede decirnos que Dios no existe, pero  nos permite explicar el cosmos sin necesidad de recurrir a explicaciones religiosas o a seres sobrenaturales.    

Con respecto al caso de Einstein, fue lamentablemente usado hasta el cansancio por los religiosos con una gama de frases apócrifas[9] . El era panteísta, y si observamos su misma defensa podríamos casi decir que es casi un ateísmo disfrazado:

“Me parece que la idea de un Dios personal es un concepto antropológico que no puedo tomar en serio. Tampoco puedo imaginarme alguna voluntad o metáfora de la esfera humana. Mis opiniones son cercanas a las de Spinoza: admiración por la belleza y creencia en la simplicidad lógica del orden y la armonía del universo, que sólo podemos aprender con humildad y de manera imperfecta. Creo que tenemos que contentarnos con nuestro imperfecto conocimiento y comprensión y tratar los valores y las obligaciones morales como problemas puramente humanos los más importantes de todos los problemas humanos“[10].

No es mi intención decir que Einstein era ateo, puesto que no lo era. Sin embargo su concepción de la palabra “Dios” no tiene nada que ver con la religiosa. Esta es la respuesta que le da a un periodista que le pregunta por enésima vez sobre sus convicciones religiosas:

“Era, por supuesto, una mentira lo que usted leyó acerca de mis convicciones religiosas, una mentira que está siendo repetida sistemáticamente. No creo en un Dios personal y nunca he negado esto, sino que lo he expresado claramente. Si hay algo en mí que pueda llamarse religioso no es sino la ilimitada admiración por la estructura del mundo tanto como la ciencia puede revelarla”[11].

 

3.“la mayoría de los científicos han sido creyentes”

Rotundamente equivocado. Se limitó a nombrar tan solo 3 científicos para terminar cometiendo una falacia de generalización apresurada. No lo son, y basta ver las estadísticas al respecto:  en 1914 los científicos norteamericanos declarados ateos eran el 58%, pasando a ser el 67% en 1933[12]. Hoy en día, el número de científicos que son ateos o agnósticos de la Academia Nacional de Ciencias(NAS) de EEUU, es del 93% (72% ateos y 21 agnósticos%) dejando el residual número del 7% de creyentes[13]. Curiosamente este mismo porcentaje se repite en la comunidad científica inglesa.

Mín. 17

M: Los ateos tradicionalmente han tenido una actitud militante contra Dios, y eso es lo que ha  connotado el término, al menos en castellano

P: Una cosa es esta militancia contra Dios, que muchas veces es a priori y sería interesante verlo desde un punto de vista desde la psicología, a veces bastante comprensible frente al fundamentalismo, y otra cosa es el ateo que necesita de Dios pero siente la ausencia de Dios. Estamos en un mundo desacralizado donde todo funciona como dije al comienzo pero hay como una necesidad de Dios que se muestra en la ausencia divina(?), y ahí pondría a Nietzsche y Heidegger como referentes arquetípicos


La “militancia contra Dios” por supuesto no puede entenderse de manera literal, y espero no haya sido el caso, a pesar que muchos creyentes se refieren al ateo como un sujeto que cree pero que está distanciado u ofendido con esa deidad.

Mín.20

P: Hemos hablado en principio los problemas que históricamente ha mostrado el ateísmo que ha sido una posición manejada por pocos pensadores si los comparamos con los pensadores creyentes y también con los escépticos. Por otro lado lo que dice Tresmontant, en realidad el ateísmo cuando  intenta fundamentarse cae en una contradicción, porque al negar al dios cristiano como el caso del materialismo marxista, de Marx y Engels, recaen en un panteísmo; cuando yo niego una divinidad lo debo hacer en base a algo. En ese caso me atengo al mundo material.  Entonces ahí aparece el universo con todo lo que antes tenía Dios, con lo infinito, homeomarcante, indestructible

M: Sí, ya antes estaba Feuerbach, a quien mamó el joven Marx . El dice que todo lo que se la ha atribuido a Dios, en realidad debe se le debe atribuir al hombre. Entonces lo que hace es divinizar al hombre, lo cual es absolutamente absurdo. Porque se supone que si hay una/s divinidad/es deberían tener cualidades superiores a las humanas.

P: A parte es una divinización “trucha” digamos, con poca fuerza ontologización ni metafísica. 

No se entiende la postura de Tresmontant, aunque supongo que el conductor no se detuvo demasiado a explicarla. Puede ser válida la observación hacia Marx(aunque supongo que muchos de sus intérpretes no estarán de acuerdo), Engels o a Feuerbach, pero llevarlo al ateísmo en sí, es nuevamente una generalización apresuradaPero en cualquiera de los casos- si bien hay distinciones entre ateísmo positivo(o fuerte) y ateísmo negativo(o débil)- cabe aclarar que el ateísmo es una postura por la cual la persona descree de una divinidad, puesto que no tiene evidencia alguna para creer en ella. Descreer de algo por la ausencia de evidencia del mismo, no es sustentarse desde bases materiales, ni menos caer en un panteísmo. Quiero decir con esto que la crítica sería válida para el marxismo( o al menos lo que Tresmontant entiende como tal), pero no sería posible extrapolarlo al resto del ateísmo.

Mín. 22.40

P: Volviendo a autores contemporáneos, Michel Onfray, que ya nombré; Slavoj Zizek, que es un autor muy mediático y activo en las redes.

M: Zizek es un delirante. al plantear que la imaginación trascendental kantiana es violencia a medida que lo real es una pura desarticulación, una anarquía  de representaciones y que todo ordenamiento de representaciones es propio de un psicótico.

P: Richard Rorty, un posmoderno. Stephen Hawking, Richard Dawkins, Peter Singer y, para mi entender el filósofo más coherente en su ateísmo, Jean Paul Sartre. Porque finalmente su pensamiento reivindica un mundo que es absurdo. La nausea, es formidable porque muestra precisamente lo absurdo del mundo.Si uno es realmente ateo, deriba en esto, en la absurdés del mundo. El problema es que él nunca justifica esta absurdez, sino que es este punto en el que precisamente parte.  

 

La lista de pensadores ateos que nombra es pequeña y sesgada hacia a filósofos que comparten relativamente la misma línea del conductor. La muestra de estos pensadores es un tanto tendenciosa, y no solo por nombrar a Zizek, quien es para muchos el maestro de la charlatanería mundial, sino porque estos autores poco representan de los científicos y filósofos más importantes del ateísmo. De los cuatro jinetes del ateísmo, sólo nombró a Dawkins, dejando de lado al neurocientífico Sam Harris, al filósofo de la ciencia Daniel Dennett, y al filósofo y periodista Christopher Hitchens. Estos son considerados los máximos representantes del nuevo ateísmo, y es imposible evitarlos si de este tema se trata. También podemos nombrar al reconocido Stephen Law, de tradición analítica, quien ha participado en numerosos debates debates con los principales exponentes del teísmo, como el filósofo analista y teólogo William Craig, el apologista Alister McGrath o el filósofo apologista John lennox.

Con respecto al ver a Sartre como el más coherente por reivindicar el sinsentido del ateísmo o el absurdo que es el mundo para este, lo veo capcioso,  porque es el mismo punto al que quieren llegar muchos creyentes en la crítica a los incrédulos. Quiero decir con esto que es más probable que nos resulte coherente el postulado de alguien que favorece nuestro punto de vista. Nadie puede responder a la pregunta del sentido de las cosas, fuera de un argumento teleológico del tipo “todo conduce a Dios”. Sin embargo, en la realidad de cada persona, el sentido particular de las cosas no existe más allá de los imperantes biológicos. El sentido de la vida es personal y lo inventa y sostiene el hombre. En consecuencia habrá algunos que son más constructivos y otros destructivos; lo mismo aplica aplica para los valores humanos.

Mín.

P: Me parece que hay un tipo de ateísmo que ya no se sostiene más. Esta caída del ateísmo militante, marxista, ya ha caído en desuso, el comunismo mismo ya ha sido refutado

M: Pero de alguna manera el marxismo tomado como una religión, no fue una sustitución de bajo nivel, de una mentalidad obrera el marxismo tomado como religión? De alguna manera los sectores subordinados de la sociedad en la historia, sobre todo en el contexto europeo no han tomado el marxismo porque estaba más a su alcance que la complejidad de la religión cristiana?  Porque además la ideología marxista no deja de ser una forma de cristianismo degradado? Como lo son las ideologías en Occidente...

P: Sí, claro.

Si el marxismo fue una  tentación de las muchedumbres subordinadas europeas, vale la pregunta: ¿Por qué un Dios que se presenta como personal y omnisciente, no fue capaz de percibir que una enorme masa vulgar no iba a poder comprender sus doctrinas? Personalmente no creo que el marxismo sea  intelectualmente más asequible que la “complejidad” de la religión cristiana, pero de ser esto cierto no creo que esto hable demasiado bien ni de la idea de Dios ni de la de los representantes que estarían haciendo un penoso trabajo de difusión de la misma.

Min: 30

P: Toda la militancia en aquel momento tenía su mística, que hoy en día ha caído. La mayoría de los autores que yo mismo cité, aunque quizá Onfray haga la diferencia,  no tienen un fundamento sólido.(...)Esto es interesante, puesto que nuestra sociedad creo que funciona como mezcla entre escepticismo y ateísmo. De alguna manera uno puede ser religioso pero ser ateo. Porque el verdadero creyente, y le pasó hasta el mismo Cristo(“Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado”), a los santos y a los grandes místicos, viven una dialéctica entre intentar creen  en Dios y dudar de él. Pienso en Kierkegaard, le pasó a Heidegger.

M: Dice Kierkegaard que no hay cristianos. Si todos somos cristianos, qué es el ser cristiano. Cristiano somos de a uno. No hay un todos cristianos ¿Qué es una nación cristiana? No la hay.

Min: 32

P: Me puse a pensar cómo nuestras sociedades que funcionan al ritmo de la tecnociencia, de esta concepción unidimensional, a la cual Heidegger hizo mención en su última entrevista, la sociedad funciona sobre un fundamento prácticamente ateo. Digamos que Dios sería como un visitante añadido, o un extraño. Y esto también es muy difícil de evitar. Porque también una religión que intenta imponerse genera un efecto contraria, y también resulta ser atea. Digo, una sociedad que intenta imponer un  catolicismo rígido, termina teniendo hábitos y gestos que se cierran a la trascendencia.   

Nuestras sociedades parece que funcionan perfectamente sin Dios, pero no es un funcionamiento que genere plenitud. No permite la autorrealización humana.

M: Yo opino lo mismo, en tanto que sin una dirección hacia una alteridad absoluta y trascendente, no hay destino. No hay destino interesante, al menos

P: Sí, sin una apertura hacia esto. Sin un posicionamiento existencial. Yo diría que es consustancial al hombre. 

P: Símplemente quisimos aludir el fenómeno del ateísmo porque hoy en día ya no es algo liberador para el hombre, sino que  se ha transformado en una a ideología que de  alguna manera es la ideología imperante y ya sabemos que en este tipo de sociedades unidimensionales, no tiene ningún destino planetario. 

M: El ateísmo de la indiferencia. Porque el primero, dijiste que ayudó al depuramiento de la propia religión

P: Los mal llamados ateos, que en realidad son nostálgicos de Dios, como Nietzsche o Heidegger y otros, que se dan cuenta que vivimos en un mundo desacralizado, en donde esta ausencia de Dios es lo que ellos sienten.

Coincido con lo que argumenta Ricardo, pero no me parece adecuado decir que la sociedad funcione con un fundamente ateo, si bien creo que lo argumenta en un sentido figurativo (la sociedad funciona como si no hubiese Dios, independientemente de si sean creyentes) sino que formularía sosteniendo que la mayoría de las personas marchan por la vida sin cultivar una dimensión existencial. Dejando de lado el ámbito científico, la gran mayoría de las personas, por lo menos en occidente, son creyente de por lo menos algún dios, la mayoría  practica alguna religión, práctica esotérica, creencia new age, creencias paranormales, etc. Sin embargo esta enorme masa cultiva estas facetas sólo ante situaciones límites, como sostendría Jasper, o bien durante momentos aislados de su vida.

Con respecto a la condición de Nietzsche, creo que nuevamente se cae ante interpretaciones demasiado subjetivas en favor de los propios argumentos.  Habría que ver la reacción de Nietzsche al escuchar este tipo de interpretaciones y del resto de los nietzscheanos. Pero creo que esto es una consecuencia de la falta de claridad del autor alemán y de muchos que han seguido esta tradición, con sus consecuentes numerosas líneas  intérpretes.

 

Referencias


[1]Bunge, Mario. Diccionario de Filosofía

[2]http://www.bvs.sld.cu/revistas/aci/vol4_3_96/aci07396.htm

[3] https://www.uv.es/ivorra/Historia/SXVII/Abjuracion.html

[3] Westfall, Richard. Never at Rest: A Biography of Isaac Newton (1980) pp. 103, 25.

[4] Diego Golombek. Las neuronas de Dios.  ISBN 978-987-629-499-7

[5] http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0007272

[6]https://neurocienciaparapsicologos.com/2014/01/09/neurociencia-espiritualidad/

[7] Nature, Working bloody miracles, vol. 353, 10 de octubre de 1991

[8] Félix Ares. La Sabana Santa. ¡Vaya Timo! ISBN 9788493486228

[9] http://es.gizmodo.com/9-citas-atribuidas-a-albert-einstein-que-el-nunca-dijo-1543950421

[10] (Hoffmann 1972:95)

[11] (Dukas & Hoffmann 1981:43)

[12] Leuba, James H. (1916). The Belief in God and Immortality: A Psychological, Anthropological and Statistical Study. Sherman, French & Co.

[13] Larson y Witham: “Los principales científicos aún rechazan a Dios”. Nature 1998, 394, 313.]

Por qué los testimonios personales no sirven para validar nada

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